Sobre mí 



 

    Fue durante las manifestaciones estudiantiles de 1990, en contra de la participación española en la Guerra de Irak, donde entré por primera vez en contacto con la fotografía de prensa. Estaba en el instituto. Hacíamos unos murales informativos sobre las protestas contra la guerra. A mí me dieron una cámara Réflex, con la que me encargaba de sacar fotos de las manifestaciones. Leíamos toda la prensa y recortábamos las noticias. Las pegábamos en cartulinas y hacíamos los paneles informativos que se exponían por los pasillos del instituto.

   Revelábamos las fotos en un pequeño laboratorio que había allí. Aquello era magia, la luz roja, el olor de los líquidos, la variedad de papel, películas... Todo era un nuevo mundo para mí. Me enamoró tanto aquello que, desde ese momento, la fotografía sería mi modo de vida. Decidí vivir para la fotografía hasta poder vivir de ella.

   Fui autodidacta en una época que no había internet. Las exposiciones de fotografía, las bibliotecas y la práctica eran mis fuentes de conocimiento. Me recorría las bibliotecas en busca de libros. Conocí así la obra de Sebastián Salgado, los míticos Terra y Works, Gervasio Sánchez, Con vidas minadas y El día que Kadi perdió parte de su vida, de Kim Manresa. La fotografía social me impresionó.


    Esto me hizo ver en la fotografía un modo de poder mostrar al mundo los problemas que nos rodean en la sociedad. Más adelante estudié Trabajo Social en la Universidad de Salamanca y seguí compaginando mis estudios con la afición a la fotografía, vi en ésta una herramienta para el trabajo social. Quise hacer ver con mis fotos los problemas de los diferentes colectivos con los que trabajábamos a lo largo de toda la carrera.

   Un poco desilusionado debido a la institucionalización del trabajo social decidí irme fuera de Salamanca. Durante unos años me dediqué a viajar. Pude trabajar y poco a poco ir ampliando mi equipo fotográfico con el dinero que ganaba. Probé en Madrid. De allí me fui a Tenerife y pasé un año allí. Del paraíso a la maravillosa Irlanda donde pasé otro año.

   Regresé en el año 2000 a Salamanca y comencé a colaborar con una agencia de fotógrafos, que se ocupaba de gran parte del contenido gráfico del diario La Gaceta de Salamanca. Empecé haciendo el deporte escolar y gran parte de los engatillados del periódico, pero ahí aprendí el oficio.
 
   Después de dos años como colaborador en La Gaceta, me llegó la oportunidad de vivir en Sevilla. Allí he pasado los últimos 8 años trabajando para el periódico El Correo de Andalucía y la Universidad Pablo de Olavide. He aquí algunas de las fotos de mi paso por Sevilla. Espero que les gusten. Muchas gracias por prestarme su atención.